martes, 9 de agosto de 2016

La Otra Memoria Histórica. Olimpiada Popular de Barcelona

Olimpiada popular. barcelona 1936En agosto de 1936 Berlín albergó los XI Juego Olímpicos de verano, (Olimpiada Parda) así es como la denominó Mundo Obrero. Hitler contó con una de las mejores plataformas para proyectar una imagen del nazismo más suave y respetuosa con los ciudadanos de todas las razas. Él quería demostrar con estas olimpiadas la supremacía de la raza aria, pero no le salió muy bien ya que, varios atletas de raza negra, principalmente Jesse Owens consiguió un gran número de medallas entre ellas oro en 100 mts. 200 mts. Y 4x100 mts. 
 
En una ocasión Hitler saltándose el protocolo bajó a saludar al segundo y tercer clasificado (raza blanca), y negó la mano al primer clasificado, que era Jesse Owens. A pesar de que Alemania quedó primera en el medallero la teoría de la supremacía de la raza aria quedaba en muy mal lugar, los atletas negros fueron los muy laureados.
Pero estos no fueron los únicos juegos que iban a tener lugar en ese verano de 1936, como protesta a los juegos de Berlín, la ciudad de Barcelona proyectó la denominada  Olimpiada Popular, también conocidos como Juegos Obreros. La organización de dichos juegos corría a cargo de la Internacional Deportiva Obrero Socialista que, manteniendo el espíritu olímpico del Barón de Coubertin, consiguió que cerca de 6000 atletas obreros de 23 países se inscribieron en estos juegos. Las delegaciones más numerosas fueron las de: Francia, EE.U, Suiza, Inglaterra, Países Bajos, Bélgica, Checoslovaquia, Dinamarca, Noruega, Suecia y Argelia. En especial la delegación francesa con 1500 , país dirigido por el Frente Popular que presidía el judío André Léon Blum, prestó gran apoyo tanto económico como humano para que se llevaran a cabo estos juegos en Barcelona. 

16 eran las modalidades deportivas que iban a tener lugar entre ellas destacamos: fútbol, tenis, baloncesto, boxeo, atletismo, lucha, pelota vasca y ajedrez.
Estos juegos eran subvencionados con fondos públicos y en él contribuyó: Gobierno francés (600.000 francos), Gobierno español (400.000 pesetas) y Generalitat (100.000 pesetas), era una cantidad mínima, pero con ella se hizo el esfuerzo necesario para preparar las infraestructuras necesarias y poder albergar a unos 25.000 visitantes que, era el número estimado según las previsiones.
Desfile de deportistas por las calles.

El Comité Organizador de la Olimpiada Popular (C.O.O.P), había planificado el inicio de la competición para el día 22 de julio y su clausura el día 26. El estadio de Montjuic era el elegido para su celebración. A pesar de tener la fecha de inicio para el 22, ya desde el 18 de julio habría actos en toda la ciudad como parte de festejos previos a la competición. Las delegaciones hicieron un desfile por las calles de Barcelona. En el Estadio Olímpico tenía lugar el último ensayo, antes de la inauguración prevista para la tarde del día siguiente o sea el 19-07-1936  una inauguración con bailes, danzas y música típica catalana. Entre otros sonaría "Juny" y “Els Segadors". Pero estas Olimpiadas Populares no llegarían nunca a celebrarse.

El día 19 de julio al amanecer se sublevó parte de la guarnición militar en Catalunya, así como lo había hecho un día antes en gran parte del territorio peninsular. El funesto general Mola era el encargado de dirigir el golpe de estado en tierras catalanas, con el fin de acabar con el Gobierno de la Generalitat. Por lo que a escasas 8 horas de su inauguración y con todos los deportistas preparados en los alrededores de Monjutic se tuvo que detener el evento.

 La mayoría de los deportistas eran afiliados a sindicatos y partidos políticos, principalmente el Partido Comunista. Por ello no les fue muy difícil cambiar las botas de deporte por los rifles y cañones.Gran parte de los deportistas acabaron afiliándose a las denominadas Brigadas Internacionales. En un principio estuvieron defendiendo Barcelona hasta que, acabada y rendida la sublevación militar en tierras catalanas, destinaron su voluntad hacía Albacete, sede de reclutamiento de las B.I. con André Martí al frente de ellos y desde allí fueron enviados al frente de Madrid (Guadarrama, Ciudad Universitaria y posteriormente Jarama y Guadalajara).

Todos estos deportistas se merecen un reconocimiento por parte, primero del mundo del deporte y luego de toda la sociedad, esa misma sociedad a la que defendieron del fascismo en España.